La semana pasada llegó el huracán ambulante a Las Palmas de Gran Canaria con motivo de la promoción de su última maravilla titulada Freak Show.

La excusa no fue otra que una firma de discos en un centro comercial que acabó convirtiéndose en una reunión de amigos, ya que no sólo se limitó a firmar discos, fotos y demás, sino que mantuvo conversación con todo aquel que quisiera preguntarle algo. Impresionante.
No soy una persona imparcial con respecto a este tío, pero la afluencia de gente fue bestial, y tardando como tardó unos minutos en despachar a cada uno de los allí congregados, no se pueden imaginar el tiempo que estuvimos para poder saludar al gran Padre.
Buen rollo, complicidad a rabiar y música de fondo, la suya por supuesto. Sólo faltó concierto para ya dar el día por perfecto. Pero debido a que semanas antes había actuado con motivo de las jornadas de la juventud, se canceló el que estaba previsto en Telde.
Firma de discos como esa hacen a estos trovadores grande y lo distancia a años luz de los triunfitos y demás productos fast-food.


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados