Existe por esos mundos un chiste que cuenta la historia de un hombre que lleva en su hombro un sapo verde y baboso.
Algo parecido le ha ocurrido a mi mujer en el trabajo ayer por la tarde. Ella tiene una tienda de objetos de decoración, y al parecer entraron en ella dos niños que portaban en el hombro una serpiente y un roedor. La cara de asombro de mi mujer y mi suegra eran de película y el susto que se llevaron (ellas, no los animales) fue de órdago.
La moda de la posesión de mascotas exóticas parece ser que avanza, cada vez más, en éste país. Ya los jóvenes no se conforman con tener perros, gatos y conejos, sino que intentan conseguir animales cada vez más perdidos de su hábitat. A ellos, sabia la naturaleza, les da igual, porque se adaptarán a lo que sea. No hablamos de tener un pingüino en casa, para eso mejor llevarlo al cine que allí va a estar mas fresquito. Lo que ahora se lleva es tener reptiles, iguanas, tortugas, serpientes….
Claro, a mi suegrita no se le ocurrió otra cosa que preguntarles a los niños el por qué de la ratita en cuestión. La respuesta fue obvia.
Si hacemos los cálculos del precio de los roedores vemos que la dieta de los reptiles no puede ser barata. Y como además éstos no van a dejar de comer nos damos cuenta que acabarán buscando la comida en lo primero que encuentren, y ahí comienza el peligro.
Yo no se ustedes, pero cuando tengo hambre soy capaz de comer hasta en el McDonals. Un bichejo sin apenas patas va a buscar comida como sea, y no se va a quedar conforme con lo que le aporte un jovenzuelo en paro, cuya única fuente de ingresos consiste en lo que les ofrece papa y mama. En éstos casos yo me decanto con que se coman a los progenitores que permitieron a su hijo tener semejante criatura en casa. Aunque, ¿que culpa tiene la serpiente?. Seguro que conmigo no tendría forma de dislocar la mandíbula.
El final de todas estas criaturas es el retrete, o el abandono en él campo, por lo que poco a poco nos estamos cargando el débil ecosistema de las islas haciendo la maldita gracia de tener amiguitos exóticos.
Dándole la vuelta a la cabeza, se me ocurren combinaciones explosivas de animalitos fuera de su hábitat natural:
a)Podríamos llevar a Carod Rovira a una convención de fascistas en Madrid.
b)Enrique Bunbury a operación triunfo.
c)Silvestre Stallone en lo nuevo de Woody Allen.
d)Integrantes de Al Qaeda a tomar el te de las 5 en Londres.
e)Logoss y Yeyo a un concierto de Bisbal.
f)Clinton a jugar al golf a Tenerife.

Bueno, ya vale. Por cierto, a la pregunta del señor del sapo de que hace ese bicho ahí, responde el sapo que es que me salió un mamífero bajo los huevos.