Fue justo cuando paseaba por entre el gentío del centro comercial cuando me dí cuenta de que la numerosa oleada de puestos ambulantes había desaparecido.
Verán, me resulta muy molesto la presencia de esos minipuestos situados al final de las escaleras mecánicas, o en medio de los pasillos, cuyo paso es obligatorio, y que se nutren de la presencia de indecisos como yo para tratar de vender sus productos. Son esos pequeños establecimientos portátiles con carteles enormes publicitarios y con una hermosa mujer, vestida para la ocasión, sonriendote a tu paso con unos dientes parecidos a los de los políticos en época electoral.
Los hay de tres tipos.
a) Los que venden imanes y utensilios para la nevera. (son los más inofensivos)
b) Los místicos que dedican su tiempo a ofrecerte fuentes de humo, bolas con electricidad estática o cojines de relajación.
c) Los más peligrosos, los tarjeteros o financieras móviles.
Éstos últimos se muestran muy insistentes a la hora de ofrecerte todo tipo de tarjetas de crédito, préstamos sin intereses e incluso carnets de clubes deportivo sin coste alguno y con innumerables ventajas a corto plazo.
Ante la presencia de este tipo de negocios intento escapar de muchas maneras, pero no lo consigo. Siempre está el punto en el que tu mirada se cruza con la de ellos y caes en sus redes.
He probado a hablar con el móvil, acelerar el paso mientras miro el reloj, mirar escaparates de colchones, pero nada. La mejor manera de evitarlos es ir con tu pareja, que ella se encarga de colocarlos en su sitio.
Y es que ella tiene razón. Si me hace falta una tarjeta, voy a la sucursal bancaria y la pido. Pero yo, me quedo embobado escuchando la retórica de la muchacha en cuestión hasta que termina su largo discurso para al final, con mucho sufrimiento, declinar su oferta. Soy como los peces, siempre termino tragando el mismo rollo.
Pero hoy, al pasar por el pasillo no había nadie. Nadie me paró para ofrecerme nada, ni siquiera para firmar papeles por las causas más pintorescas. Me sentí un poco sólo.
Volví a casa cabizbajo y me acosté en el sillón buscando una explicación. Al cerrar los ojos la encontré.
Eran ellos ofreciéndome lo mismo por teléfono.
9 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

Existe una cita de un tal Sebastián Gómez (¿?) que dice así:
"En la vida hay dos cosas de las que uno no puede escapar: una es la muerte y la otra son los cuernos". Tal y como hacen en la afamada Ley de Murphy, habrá que añadir un corolario que rece: "tampoco lo podrá hacer de los vendedores ambulantes o representantes que traten de meterte la tarjeta...por los ojos...".
Yo me dedico a la venta de mobiliario de cocina y cuando viene algun/a plasta a ofrecerme algo le pregunto, "¿Tienes cocina? y pobre de el/ella que me diga que no. Ja! me pongo tan pesado que terminan por decirme que no les interesa y es en ese momento cuando yo les digo "¿Aplicate el cuento? Son muy pesados.
Sinsangre me encanta tu narrativa. dentro de un par de años haces un recopliatorio y preparas la edición de un libro jeje.
lo referente a las típicas "tiqueteras", tienen que tener un valor increíble para aguantar a tantos tipos de personas diferentes, a saber las respuestas no tan inofensivas que pueden recibirse, pero en fin, es una forma de ganarse la vida.
Yo, lo que hago es darme la vuelta o cruzarme por el otro pasillo y, si me pillan, les digo, "Lo siento pero no me interesa!", con una carita de ángel para caer bien, pero no podría con el salmo porque después no sabría como quitarmelas de encima, porque tienen tal manera de mandar sobre tu voluntad que hasta miedo les tengo...
Igual que daminor, cuando me ofrecen tarjetas les dedico mi mas dulce sonrisa para decirles ¡no gracias¡
Pero por teléfono es otra cosa, me han acosado de tal manera que he hecho de todo, desde colgarlos en cuanto dicen" Hola buenos días habla perenganita del banco sultanito..." hasta decirles unas cuantas cosas impronunciables....
Jajajajaja. Querido amigo, no terminas de asombrarme...
Ayer recibí una llamada de esas. La tía se puso en tono "simpaticón" ofreciéndome planes de ahorro y yo le dije que no pensaba ahorrar. Me suelta, como si me conociera de toda la vida: "Esta juventud, que no piensa ahorrar"... me molestó tanto su "qué guay soy" que no me pude contener y le espeté: "¿Cómo coño sabe si soy joven o no? Le he dicho que no me interesa y punto".
Una menos que me llamará, pero serán más...
Yo también intento ser educada tanto pero a veces, me ponen nerviosa. Si yo quiero algo voy a comprarlo o a solicitarlo al banco en el caso de las tarjetas. Me incomoda esa persecución para que consumamos. Lo siento por la gente que está trabajando pero agobian un poco ...
Como siempre, muy agradecido por los comentarios.
Logoss, para hablar de Murphy eres el más indicado, no hay más que ver tus sabias palabras en tu blog.
Jacosito, me encanta esa idea, a lo mejor hasta uso alguna parecida para quitármelos de encima.
Daminor, agradecido por tus palabras. Yo soy paciente con ellos porque se que tambien es un mal trago el invadir a la gente en la calle.
Gatinha. Una sonrisa tuya derrumbaría a cualquiera que intente acercarse atí.
Yeyo, seguro que esa mujer no te volverá a molestar nunca más. Campeón.
Septiembre, tus palabras son el reflejo de las de mi mujer. Eso me gusta.
Yo normalmente uso la técnica del «famoso», es decir, digo «NO, GRACIAS» bien fuerte mientras levanto la palma de la mano como para que no me saquen fotos. Normalmente funciona.
Francamente, estaba hasta los cojones de pecar de pardillo y escuchar a la gente durante interminables minutos mientras intentaban enchufarme un condensador de fluzo último modelo.
Igual todo empezó cuando le dije a cierta chica que intentaba venderme biblias por el portero automático que yo era adorador de Satanás. Me habré vuelto malvado.
Me he reido mientras leía tu artículo, por las técnicas escapatorias que llevas a cabo.
Me siento muy identificada, lo del móvil, lo de andar con prisa, lo de esquivar la mirada. Pensaba que solo me ocurria a mí, pero veo que no. Y siempre te pillan, los ves y piensas "alerta, escapatoria"...