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La Coctelera

COMENTARIOS DE UN ASPIRANTE A TODO

11 Abril 2006

El miedo en tu cabeza

      Muchas veces me preguntan los familiares de los enfermos ingresados en la unidad de cuidados intensivos acerca del estado de sus padres, hermanos o hijos. Esperan una respuesta cómplice que les ayude a superar el duro trago. Una pequeña dosis de esperanza para combatir la terrible evidencia.
      El tiempo y la experiencia han ayudado a los que estamos uniformados a enmascarar nuestros auténticos sentimientos y desarrollar una preparada expresión seria y cálida que, en algunos momentos, es capaz de serenar los ánimos de los que necesitan muestro apoyo, alejándoles del sufrimiento que supone el tener frente a ti a un ser querido en esos momentos tan delicados.
      Los más difíciles de convencer son siempre los padres. Más que nada porque uno siente empatía al conocer lo tremendo que tiene que ser el ver al ser por el que serías capaz de dar tu vida en un estado crítico. Te miran a los ojos y tus trampas caen por sí solas. Tanto en los momentos difíciles como en aquellos esperanzadores. No hay forma de encubrir esa latente realidad.

      Pero que pasa cuando te sientes directamente implicado en el proceso. Cuando ves a tu madre o tu hermana buscando respuestas que difícilmente puedes encontrar y que se confunden con tus propias preguntas. Que hacer en esos momentos en los que te golpeas de frente con la temida realidad.

      Desde hace algún tiempo reclamo esas respuestas e intento racionalizar mis miedos. Por deformación profesional soy consciente del desarrollo evolutivo del ser humano, de los altibajos que te ofrece la vida y que todo ciclo se ha de cumplir para que la vida continúe su curso. Acepto los achaques de realidad que, poco a poco, empiezan a aparecer en el horizonte y hay días, como el de hoy, en que sientes miedo.
      Analizando los datos de los que dispongo sólo tengo señales para espantar a los fantasmas. Son simples indicios, nada concluyentes, y poco tajantes, pero las miles de excusas que distribuyo entre los que me rodean se tambalean cada vez que decido tumbarme sobre la almohada. Allí todos los miedos te azotan sin piedad y deseas que empiece tu programa de radio preferido para ausentarte un instante de esas ideas.
      Quizás sea por ver el sufrimiento ajeno en una querida compañera con un desenlace cruel e innecesario en estos días que nos rodean. El ver como, en una triste semana, todo lo que conoces cambia radical y definitivamente a una nueva e imprecisa realidad. El buscar entre tu catálogo de frases hechas una que sirva de consuelo y no encontrar nunca la adecuada.
      Pero viene entonces de nuevo esa sensación que te provoca síntomas tan imprecisos como el uso continuo de la tecla borradora del teclado o ese temblor nervioso de los dedos al acercarse al teclado. La limpieza frecuente de las gafas o la cancelación de la música del reproductor Mp3.
      Uno más uno nunca suman dos en la medicina. Mi padre ya ha pasado la edad recomendable para que uno lo empiece a considerar como un maduro galán. Está en esa etapa de la vida donde, cada vez con más frecuencia, los achaques lo acosan y le empiezan a atar a sus temores.
      Se avecinan curvas. Espero tener una buena suspensión en este camino que aun queda por recorrer.

servido por sinsangre 17 comentarios compártelo

17 comentarios · Escribe aquí tu comentario

El Neumococo Chochiflán

El Neumococo Chochiflán dijo

Mucha suerte en el camino. Ojalá tuviera un todo terreno para regalarte, pero los baches nos llegan a todos.

11 Abril 2006 | 12:53 PM

srta desconocida

srta desconocida dijo

El ser humano se empeña en evitar el dolor y el sufrimiento: analgésicos, sedantes, alcohol, ansiolíticos, antidepresivos, anestesias, drogas...y sin embargo forma parte de nuestra vida, como la muerte, el placer, la alegría o la esperanza.
No se puede evitar algo que sólo nos abandonaría si dejasemos este mundo. No merece la pena anticipar ese dolor, esa angustia; todos tenemos miedo, y nunca se sabe cuando empezará el tramo de puerto de montaña, quizá esté un lejos, quizá ya lo hayamos pasado...

11 Abril 2006 | 01:25 PM

Pilar

Pilar dijo

En primer lugar, decirte que me ha alegrado mucho tu regreso. Después, decirte que te entiendo perfectamente. Por desgracia, mi madre padece del corazón y la operaron el año pasado, con urgencia... creí que nunca volvería a verla.
Sin embargo, ahí está ella. Sigue teniendo insuficiencia respiratoria, pero aún tiene tiempo para reír y seguir soñando. Y yo para soñar junto a ella.
Ójala y lo de tu padre sea así, pasajero en la medida de lo posible. Recuerda que el miedo forma parte de lo humano...
Mucha suerte y un fortísimo abrazo

11 Abril 2006 | 02:50 PM

Gatinha

Gatinha dijo

Es miedo lo conozco bien, y efectivamente hay veces que las preguntas no nos dejan dormir.
Creo que nunca se está preparado del todo , para las pérdidas, todo dependerá del momento en que éstas lleguen.
Sin embargo, en mi caso, no permito, que eso me impida, disfrutar el tramo de camino, que voy caminando justo ahora.
Besos

11 Abril 2006 | 04:43 PM

Antares

Antares dijo

La suspensión para los baches te viene de serie, más todo lo que te has ganado por ser tú.

La verdad es que alguna vez me lo he planteado pero, como Gatinha, soy consciente del presente que me toca vivir. David, es duro, pero el camino sin baches no sería tal.

Angustiarse por el futuro sólo trae no disfrutar el presente (pero esto no quita que no se sea consciente de la realidad, sólo que se racionaliza y raciona). Pero de esto sabes mucho. Eres un tipo muy inteligente. ;o)

Mil abrazos estelares. Seguimos viento en popa.

11 Abril 2006 | 07:14 PM

septiembre

septiembre dijo

Ya sabes que vivo muy de cerca eso que nos cuentas.
Los enfermeros normalmente hacen una estupenda labor en animar a los enfermos y en colaborar en su recuperación. Los médicos son demasiado realistas y a veces yo diría fatalistas y es muy importante conservar la esperanza y el buen humor de un enfermo.
A veces hay recuperaciones milagrosas gracias a la fuerza de voluntad y al cariño de quien nos rodea.
Ya te dije en una ocasión que tu trabajo me parece admirable y muy complicado.
La vida es muy frágil y la suerte a veces se pone en nuestra contra por eso es mucho más importante vivir el presente y no dejar a esos "fantasmas" acercarse.

Como dice esa conocida frase :"los problemas cuando vengan"

un abrazo

13 Abril 2006 | 01:26 PM

Pacorro

Pacorro dijo

Y rezar. Ese parlamento que aunque no seas nada (o a veces cuanto más nada eres más sincero es porque no hay explicación y preguntas) (no eres católico, ni religioso, ni excesivamente oriental). Haces las cosas q debes; cumples con tus obligaciones y pides a la Tierra que ahora ponga ella de su parte cuanto más pueda mejor. Y entonces dejas a los niños q se vayan a esa excursión con tantas horas de auto-bus. ¡Qué vas a hacer si les hace tanta ilusión!? Rezar.

14 Abril 2006 | 10:37 AM

diego

diego dijo

No querría sonar duro o antipático, pero la sinceridad que veo en lo que escribes me obliga a expresarme a la vez con sinceridad.

La muerte es inevitable, la nuestra y la de nuestros seres queridos, lo único que no sabemos es el orden en que llegarán, podemos fiarnos de ciertas probabilidades según la edad de cada cual, pero al final toda estadística está para romperse.

Creo que la mejor forma de prepararse para la muerte es aprovechar la vida. Quien ha vivido una vida llena en la que ha hecho lo que creía que tenia que hacer encara con mucha menor ansiedad el hecho de morir. Igualmente, quien ha disfrutado al máximo de una relación con un ser querido, quien no ha dejado nada en el tintero de la relación, puede soportar mejor su pérdida.

Cuanto más consciente se es de la muerte más se aprovecha la vida. Es una paradoja, pero tan real como la vida y la muerte juntas.

Además, no creo que la vida sea nunca cruel. La vida simplemente es, independientemente de los juicios humanos acerca de ella. Y en el caso de que fuera cruel, contamos con lo que se ha dado en llamar "la última de las libertades humanas": aceptar esa crueldad con dignidad.

David, amigo, esta es la mejor forma que encuentro de darte ánimos. Dicho todo lo cual, deseo que tu padre se recupere de sus actuales achaques. Una cosa no quita la otra, faltaba más. Un abrazo

18 Abril 2006 | 12:15 AM

logoss

logoss dijo

Lo siento... No puedo contenerme... Bueno, si puedo... ¡No!... ¡No puedo!.... SI ES EN TU CABEZA DEBE DE SER TERROR EN LUGAR DE MIEDO!!!!!!!!!!! BWUAHAHAHAHAHAHAHAHA!!!!!!!!!!! saludetes, pimpollo... Al final mañana no hay nada con el resto de la peña, verdad?

22 Abril 2006 | 06:31 PM

logoss

logoss dijo

Había que poner algo distendido, macho... La conversación se estaba volviendo de un tétrico que ni pa´ que...

22 Abril 2006 | 06:34 PM

Lucas

Lucas dijo

Ese miedo nunca lo podemos evitar... por mas que seamos enfermeros, medicos o asesinos en serie.
Es un miedo natural, simple, sencillo y hasta saludable.
Es la vida David... y tenemos que respetarla, aceptarla y precisamente por eso debemos vivirla lo mejor que podamos y compartirla al maximo con esos que mas extrañaremos cuando se vayan.

24 Abril 2006 | 08:13 PM

engelson

engelson dijo

Me apunto a lo que dice logoss, hoy estoy optimista.

24 Abril 2006 | 09:26 PM

anY

anY dijo

Comprendo perfectamente esos miedos, amigo. Los he vivido en primera persona y, lejos de ser duro, no puedo ponerme en el papel de una madre, un padre, un hermano o hijo. Una pareja, un amigo, alguien ajeno a ti y que, sin embargo, es parte de tu ser.
En parte he dado gracias de que así fuera, porque de pensar que le pasara a alguien a quien quiero no sé si hubiera sacado tantas fuerzas.
Día a día intentamos escondernos del dolor, para eso contamos con diversas armas y distracciones. Nos tapamos los ojos pero está ahí, sabemos que andamos sobre una cuerda floja pero nos creemos invencibles.
En mi opinión, una arma muy valiosa es la sonrisa. Poner una nota de humor o mirarlo todo desde otra perspectiva lejana a la desesperación ayuda bastante.
Deseo que esos fantasmas que ahora te rodean se desvanezcan avergonzados por atacarte. Lo harán. Aún no se han dado cuenta de que eres mu fuerte, solo tienes que creerlo.
Veo que has retomado con mucha fuerza ;), sigo aquí, de muy cerca.
Un abrazo David, de los grandes.

28 Abril 2006 | 04:50 PM

Lucas

Lucas dijo

David... que ha pasado con Logoss que tiene meses que no postea nada?

29 Abril 2006 | 03:43 PM

Sharito Mar

Sharito Mar dijo

Adelante con ánimo, luego regreso si.

3 Mayo 2006 | 12:45 AM

Chicristi

Chicristi dijo

Estimado señor sinsangre:

Desearía tener noticias de usted. ¿Cómo se encuentra? ¿No le tienta escribir alguna cosilla en el blog para que sepamos por dónde anda?

Saludos cordiales y mis mejores deseos.

Cristina.

23 Junio 2006 | 11:37 AM

Mar

Mar dijo

Admiro a las personas con una profesión como la tuya. Indirectamente y desde este lado, es decir del lado del paciente, he tenido que visitar muchos hospitales y siempre me he hecho la misma pregunta: ¿Serán sensibles estas personas a los problemas y sentimientos de los demás ? o tal vez ¿Lo verán como una rutina cualquiera?. Al final he obtado por pensar en los segundo porque creo que de lo contrario sería imposible trabajar aunque.........implicarse está dentro de lo posible.

Me gusta tu blog, entré por casualidad y me gusta.

Un saludo

28 Junio 2006 | 11:40 PM

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Soy David. O mejor sinsangre. Ya entre en la edad que te obliga a buscar metas en tu vida o a perderla para siempre. Esposo, Papá, Hijo, hermano. Muchas cosas para una sola persona. Trabajo en un hospital de tantos, Vivo en una isla maravillosa (Gran Canaria, no aceptamos Las Palmas), leo, voy al cine, escucho música. Como todos, pero con mi toque personal. Léeme y ya me conocerás mejor. david_sinsangre@yahoo.es

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