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La Coctelera

COMENTARIOS DE UN ASPIRANTE A TODO

23 Septiembre 2006

Necesito una crema de esas

      Podría ser que me esté haciendo viejo antes de lo que pensaba. No llega a ser una sensación tan desagradable como presumía cuando apenas tenía dieciocho años, pero no me puedo negar ante la evidencia. Los años van pasando y, aunque aun estoy a años luz de lo que, espero, me corresponde en este pedacito de vida que me han regalado, ya noto como ciertos síntomas me delatan como una persona adulta. Es como aquella ocasión en la que me puse frente al espejo y descubrí un pelo blanco en la barba o cuando subes aprisa la escalera ante el llanto de Patricia y notas como bajo toda la superficie corpórea existe un corazón reclamando un poquito de ayuda.
      Me gusta la sensación, no es desagradable. Miro a mi alrededor y me siento como un chaval, con inquietudes, ambiciones y con ganas de vivir. Cuando veo a mis compañeros de trabajo mayores, me confirmo en mi juventud, y hablando con padres, tíos y hermanos me convenzo de lo que es obvio. Además mis intereses no distan demasiado de los que tenía en la universidad o en mi tapa de la edad del pavo. O sí.
      La cuestión es que tenía las mismas sensaciones hace diez años, e incluso más. Recuerdo pensar en aquella época que cuando alcanzara los treinta ya habría madurado lo suficiente como para dejar de pensar en los videojuegos, internet o películas de monstruos y que estaría centrado en aquellas cosas que se suponen llevan implícita la treintena.
      Y justo ayer, durante la larguísima jornada laboral a la que me vi sometido, el planteamiento de la madurez empezó a rondar por mi cabeza hasta el punto de querer plasmarlo sobre estas líneas para, espero, reírme de ello dentro de, no sé, quince años más adelante.
      Y todo porque me doy cuenta de que cada día me pongo de mal humor con mayor facilidad. Y eso tiene que ser un signo de la edad, porque yo nunca había sido de esos. Yo era de los que encontraba un punto de humor ante cualquier tipo de adversidad y de los que apenas tenía preocupaciones. Pero ahora cada vez son más y no se si esto mejorará en un fututo cercano o la cosa va cuesta abajo. De ahí a los problemas físicos no va nada.
      Si empiezo a enumerar todas y cada una de las causas de mis continuos cabreos que me pillo últimamente en el trabajo recibiría comentarios del tipo: “no te preocupes, que es normal que te cabrees”, pero da igual, no es el tema de hoy. Simplemente creo que cada uno tiene una función en el sistema sanitario, por la que nos pagan (a unos más o mejor que a otros) y por la que somos responsables. Y me cabrea la apatía, dejadez o caradura de los que se aprovechan de los impulsos laboriosos de los demás. Nada más. Solo pido que cada uno respete a sus compañeros en su trabajo y eso incluye el que cada cual asíe con fuerza su remo para navegar en una dirección conjunta.
      Creo que lo quieren llamar el Burn Out o algo así. Yo lo denominaré “mala racha” o “aguas turbulentas” que se calmarán cuando menos me lo espere.
      Y claro, como uno siempre ha sido de risa fácil, carente de preocupaciones y del flower power, ahora nos convertimos, de forma automática, en “el malo de la película, en el “ya no es como antes” o en “a este tío le pasa algo”.Posiblemente la incorporación del resto de la tribu hará que el lastre sea más llevadero o, al menos, mas divertido (logoss, te queda poquito).
      En fin, todo ese rollo de cascarrabias me está haciendo envejecer rápido. O será que Patricia me obliga a ello con su asombroso desarrollo.
      Fin de semana `para pensar en ello.

servido por sinsangre 11 comentarios compártelo

11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

logoss

logoss dijo

Sip... Estooooooooo... Estás envejeciendo... sippppp... ¿Pero de qué puñetas estás hablando? ¿Con quién te has mosqueado?¿Eh? A ver, que eso de desear el mal ajeno (ya estás pidiendo que vuelva, qué malo eres... jejejeje...) En fin, creo que la gente evoluciona según las circunstancias y, evidentemente, existe mayor afinidad con unos que con otros... solo hay que tener paciencia y contar... 1,2,3... 4,5,6... Yo me calmaré, todos los veréis... et voilá... Un abrazo, ya queda menos para unirme a la patrulla nuevamente (si los mareos me lo permiten, claro...)

23 Septiembre 2006 | 06:46 PM

logoss

logoss dijo

¡Ah! Se me olvidaba... si tiene que ver con el dr Brokeback, le puedes dar una paliza y, si quieres, me echas la culpa a mí (que no me importa...) Le estarías haciendo un favor a todos los estamentos (médico, enfermero, auxiliar, personal de limpieza, etc...) Y si se queja, yo le doy otra cuando vuelva porque sí... Y aquí paz y en el cielo gloria, jejejeje... ¡¡¡Joeeerrrr, qué mala hostia que me ha entrado de repente...!!! Jejeje...

23 Septiembre 2006 | 06:50 PM

jotaluis

jotaluis dijo

Parece un cabreo pasajero sin causa, por el tal Brokeback, pero siento expresar que, a todas luces, el mal humor en los adultos crece con la edad, y nada más y nada menos que por la proporción directa que el mal humor guarda con el número de ineptos que se cruzan en nuestra vida

23 Septiembre 2006 | 10:57 PM

sinsangre

sinsangre dijo

Mmm, logoss. Sigue disfrutando de tus vacaciones que, por aquí, la cosa no ha cambiado mucho. Si acaso yo me habré vuelto menos tolerante a determinados detalles insignificantes. Carpe diem y recarga las pilas y el cuello.
Jotaluis: Pues me va a esperar un futuro poco alagüeño tal y como lo planteas. Espero mantener la cordura de mi padre para llevar las cosas con ese humor que le caracteriza. Ojalá sea pasajero.

24 Septiembre 2006 | 07:02 AM

yeyo

yeyo dijo

Sabes que sé perfectamente de lo que hablas.
Decirte que yo rompì con todo eso que me cabreaba cada día más y que me había enfermado peligrosamente. Ahora, vuelvo a sonreir cada mañana y a no preocuparme por levantarme al ir a trabajar.
Así y todo, en mi nuevo trabajo marco mi territorio como los gatos con orina, evitando que aquellos que se tocan los CENSURADOS y que intentan tocármelos a mí se me aproximen, y está funcionando.
Un saludo y ánimos.

24 Septiembre 2006 | 10:05 AM

Pilar

Pilar dijo

Sólo tengo 23 añitos, y supongo que no puedo hablar con conocimiento de causa, pero sí que me he ido dando cuenta de que no soy la misma que cuando empecé la carrera, en muchos sentidos. Y en cuanto acabe y me toque buscar un trabajo más o menos "serio", creo que ya me veré venir muchas más cosas encima. Pero, en fin, no adelantemos acontecimientos, que aún queda para que yo me vea un pelo blanco en la barba XDDD
Un besazo y muchos ánimos, que una buena crema con liposomas de ésos lo cura casi todo :)

24 Septiembre 2006 | 02:50 PM

Mar

Mar dijo

No es que te vayas haciendo mayor, es simplemente que el tiempo pasa y la vida evoluciona. Todo eso que te llena de inquitud y de desazón no es más que estás vivo. Cuando ya pasen algunos años más, todo terminará en una tranquilidad y en un sosiego enorme. Aunque.......siempre existirá el amor que lo descontrola todo aunque no queramos.

Me parece muy bien engarzadas tus vivencias.Acabo de descubrirte y te seguiré leyendo.

Un saludo

24 Septiembre 2006 | 08:12 PM

jotaluis

jotaluis dijo

tú lo has dicho, la cordura es la clave, aunque llega un momento en que hay que aplicarse el cuento del príncipe aquél que tachado de loco por los habitantes de su pequeño reino, -todos locos por haber bebido de la fuente envenenada-, decidió beber de la fuente para que todos, un vez loco como ellos, le creyeran curado.

24 Septiembre 2006 | 10:50 PM

Sinsangre

Sinsangre dijo

Yeyo: En ciertas ocasiones sentí que estaba pasando por algo parecido a lo tuyo, pero no sería sincero, ya que no todo es así en intensivos. Ya nos conoces y ves como alrededor hay algunos como yo, quijotes dispuestos a aguantar los remos.
Pilar: Que alegría volver a leerte. Ya verás los cambios que tendrás en el mundo laboral. Eso y la hipoteca claro, te haran envejecer rapido, pero tienes cimientos fuertes para aguantarlo con dignidad. Un abrazo.
Mar: Gracias por unirte. Supongo que son vivencias puntuales nada agradables que se sumarán al final de mi vida y me reiré de ellas entonces. Incluso ya hoy las veo como divertidas.
Jotaluis: No se yo si seré capaz de dar ese paso. No quiero hacerlo, antes tiraré la toalla y buscaré un nuevo pueblo.

25 Septiembre 2006 | 01:36 PM

adastra

adastra dijo

¿Madurar? ¿Dejar los videojuegos? ¿Y las pelis friquis?

Pero, ¿tú qué cojones estás fumando, Davide?

DAMN YOU!

25 Septiembre 2006 | 08:29 PM

Lucas

Lucas dijo

Uno es tan viejo como se siente pequeño padawan.. pero no podemos negar que al tener hijos y ver como estos van creciendo nos damos cuenta que el tiempo no solo pasa para ellos... tambien para nosotros.
Pero si dejamos los videojuegos, el internet y las peliculas de monstruos ahi si que estamos jodidos...
La juventud se lleva por dentro.
Saludos!!

26 Septiembre 2006 | 05:48 PM

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Soy David. O mejor sinsangre. Ya entre en la edad que te obliga a buscar metas en tu vida o a perderla para siempre. Esposo, Papá, Hijo, hermano. Muchas cosas para una sola persona. Trabajo en un hospital de tantos, Vivo en una isla maravillosa (Gran Canaria, no aceptamos Las Palmas), leo, voy al cine, escucho música. Como todos, pero con mi toque personal. Léeme y ya me conocerás mejor. david_sinsangre@yahoo.es

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